En la semana 4 de embarazo, el embrión temprano ha llegado al útero y está implantándose en el endometrio. La placenta comienza a formarse, y tras la implantación el cuerpo empieza a producir la hormona hCG (gonadotropina coriónica humana), que es precisamente la que detectan las pruebas de embarazo.
Esta es la semana en que muchas personas esperaban su período. Si hay un retraso menstrual, una prueba de embarazo casera puede ya dar positivo, aunque en algunas personas el resultado puede ser negativo todavía. Usar la primera orina de la mañana, cuando la hCG está más concentrada, y repetir la prueba a los pocos días si el resultado es poco claro puede ayudar a obtener un resultado más confiable.
La semana 4 sigue a la semana 3 de embarazo, cuando la fecundación y las primeras divisiones celulares pueden haber ocurrido. Pertenece al primer trimestre. A continuación puedes leer sobre la semana 5 de embarazo, cuando los síntomas tempranos suelen volverse más notorios.
Es posible que todavía te sientas completamente normal, o que estés notando los primeros síntomas del embarazo: cansancio, sensibilidad o dolor en los senos, hinchazón abdominal, cólicos leves, cambios de humor, náuseas, aversión a ciertos alimentos, mayor sensibilidad al olfato o un sabor metálico en la boca. También es posible no sentir nada todavía. La ausencia de síntomas en la semana 4 es completamente normal.
Un manchado muy leve puede ocurrir alrededor de la implantación. Sin embargo, el sangrado abundante, los cólicos o dolor intenso, el dolor en un solo lado del abdomen o la pelvis, el dolor en la punta del hombro, el mareo o el desmayo deben evaluarse de forma urgente. A esta edad gestacional, estos síntomas pueden ser señal de un embarazo ectópico, que es una emergencia médica. Acude a urgencias o comunícate de inmediato con tu ginecóloga o partera profesional.
Si tu prueba de embarazo es positiva, no esperes para buscar atención médica. Contacta a tu ginecóloga, obstetra, partera profesional o médica de familia para programar tu primera consulta prenatal, hablar sobre vitaminas prenatales y revisar cualquier medicamento que estés tomando. En muchos países de América Latina, la primera consulta prenatal se hace entre las semanas 6 y 10, pero cuanto antes inicies el control prenatal, mejor.
hCG (gonadotropina coriónica humana) – la hormona producida por el embrión tras la implantación. Es la que detectan las pruebas de embarazo. Sus niveles suelen duplicarse aproximadamente cada 48–72 horas durante las primeras semanas de un embarazo que avanza con normalidad.
Retraso menstrual – la ausencia del período en la fecha esperada. Es el síntoma más común del embarazo y el momento más adecuado para hacer una prueba de embarazo casera.
Beta-hCG cuantitativa en sangre – análisis de laboratorio que mide la concentración exacta de hCG en sangre. Es más sensible que las pruebas caseras, puede detectar el embarazo antes del retraso menstrual y permite hacer seguimiento de cómo evolucionan los niveles. Disponible en laboratorios clínicos en toda América Latina, generalmente sin receta.
Placenta – el órgano que se forma entre el embrión y el útero. Proporciona al bebé oxígeno y nutrientes, y elimina sus desechos. En la semana 4 apenas está comenzando a formarse.
Embarazo bioquímico – un embarazo muy temprano en el que la hCG se detecta brevemente pero el embrión no continúa desarrollándose. Ocurre antes de que el embarazo sea visible en un ultrasonido. Es más frecuente de lo que se cree y no suele ser señal de un problema de fertilidad a largo plazo.
Embarazo ectópico – un embarazo que se implanta fuera del útero, casi siempre en la trompa de Falopio. Es una emergencia médica. Los signos de alarma incluyen dolor intenso en un lado del abdomen o la pelvis, sangrado vaginal, dolor en la punta del hombro, mareo o desmayo. Requiere atención urgente.
En la semana 4 el embrión temprano se está implantando en el endometrio y la placenta comienza a formarse. Después de la implantación, el cuerpo empieza a producir la hormona hCG, que es la que detectan las pruebas de embarazo. Los niveles de hCG suelen duplicarse aproximadamente cada 48 a 72 horas en un embarazo que evoluciona bien.
Sí. Con el retraso menstrual, muchas pruebas de embarazo caseras ya pueden detectar la hCG y dar un resultado positivo en la semana 4. Si el resultado es negativo pero tu período no llega, repite la prueba con la primera orina de la mañana unos días después. También puedes pedir una beta-hCG cuantitativa en sangre en un laboratorio clínico para mayor certeza.
Un manchado muy leve puede ocurrir alrededor de la implantación. Sin embargo, el sangrado abundante, los cólicos intensos, el dolor en un solo lado de la pelvis, el dolor en la punta del hombro, el mareo o el desmayo requieren atención médica urgente. Estos síntomas pueden indicar un embarazo ectópico u otra complicación.
Los síntomas más comunes incluyen el retraso o ausencia del período, cansancio, sensibilidad en los senos, cólicos leves, hinchazón abdominal, cambios de humor, náuseas, aversión a ciertos alimentos o sabores, mayor sensibilidad al olfato y, en algunas personas, un sabor metálico en la boca. También es posible no tener ningún síntoma todavía.
Lo antes posible. Contacta a tu ginecóloga, obstetra, partera profesional o médica de familia tan pronto como tengas una prueba positiva para programar tu primera consulta prenatal, revisar tus medicamentos y recibir orientación sobre vitaminas prenatales. En muchos países de América Latina la primera consulta prenatal se hace entre las semanas 6 y 10. En Estados Unidos, si no tienes seguro, el embarazo puede calificarte para cobertura de Medicaid en la mayoría de los estados.