Calendario de Embarazo: Tercer Trimestre

Tercer trimestre de embarazo: semanas 28 a 40

El tercer trimestre comienza en la semana 28 y se extiende hasta el parto, que en un embarazo a término ocurre entre las semanas 37 y 42. Es la fase final del embarazo: el bebé pasa de pesar aproximadamente 1 kilogramo en la semana 28 a entre 3 y 3,5 kilogramos al nacer. El cerebro y los pulmones completan su maduración, el bebé acumula grasa y anticuerpos, y el cuerpo inicia la preparación activa para el trabajo de parto.

Puedes seguir el tercer trimestre semana a semana comenzando por la semana 28 de embarazo, leer sobre la recta final en la semana 36, o avanzar hasta la semana 40. También puedes verificar las fechas con la calculadora de embarazo.

Tu bebé en el tercer trimestre

Entre las semanas 28 y 32, el bebé crece rápidamente y puede ganar hasta 200 gramos por semana. El cerebro forma activamente nuevas conexiones neuronales y la corteza cerebral se pliega para aumentar su superficie. Los pulmones continúan la producción de surfactante. A las 32 semanas el bebé pesa aproximadamente entre 1,7 y 2 kilogramos.

Entre las semanas 32 y 36, la mayoría de los bebés adoptan la posición cefálica (cabeza abajo). Los pulmones están casi maduros. El bebé acumula grasa para regular la temperatura corporal fuera del útero y recibe anticuerpos maternos a través de la placenta. Los movimientos pueden sentirse como empujones firmes y estiramientos más que como volteos suaves: el espacio disponible se va reduciendo.

A partir de la semana 37 el embarazo se considera a término. El bebé puede nacer en cualquier momento entre las semanas 37 y 42. Su peso habitual al nacer es de entre 2,8 y 3,8 kilogramos. Si el embarazo llega a las 41 o 42 semanas, tu ginecóloga evaluará la posibilidad de inducción del parto.

Cambios en tu cuerpo

Los síntomas más frecuentes del tercer trimestre incluyen la acidez y el reflujo —a medida que el útero desplaza el estómago hacia arriba—, la falta de aire por la presión sobre el diafragma, el dolor de espalda y la presión pélvica, los calambres nocturnos en las piernas, la hinchazón de pies y tobillos, la micción frecuente, las hemorroides, las dificultades para dormir y las contracciones de Braxton Hicks cada vez más frecuentes.

La fatiga puede intensificarse en las últimas semanas. Es normal sentirse más incómoda y con más ganas de que llegue el parto. Descansa cuando puedas y comunica a tu ginecóloga cualquier síntoma que te preocupe.

Busca atención médica urgente ante: hinchazón súbita de cara o manos, dolor de cabeza intenso, alteraciones visuales o zumbidos (posibles señales de preeclampsia); contracciones regulares antes de las 37 semanas (trabajo de parto prematuro); sangrado vaginal; pérdida de líquido amniótico; fiebre; o reducción importante de los movimientos del bebé.

Controles prenatales en el tercer trimestre

A partir de la semana 28, la frecuencia de las consultas prenatales aumenta en la mayoría de los sistemas de salud de América Latina. Las visitas pasan de ser mensuales a cada dos o tres semanas entre las semanas 28 y 36, y pueden volverse semanales en las últimas semanas. Tu ginecóloga controlará la presión arterial, la orina, la altura del fondo uterino, el latido cardíaco fetal y los movimientos del bebé.

Si tienes Rh negativo y no has recibido aún la inyección de inmunoglobulina anti-D, se administra habitualmente entre las semanas 28 y 32. Si se confirmó diabetes gestacional, el control de la glucosa continuará hasta el parto. Dependiendo de tu situación, puede indicarse una ecografía de control de crecimiento fetal, una cardiotocografía (registro del latido fetal) o, en las últimas semanas, una amnioscopía.

A partir de las semanas 34 a 36, tu ginecóloga evaluará la presentación del bebé (si está cabeza abajo o en posición podálica). Si el bebé continúa en posición podálica cerca de la semana 36, se discutirán las opciones: versión cefálica externa o planificación del tipo de parto.

Preparación para el parto

El tercer trimestre es el momento de prepararse de forma práctica. La bolsa del hospital conviene tenerla lista a partir de la semana 35 o 36. Incluye los documentos médicos (carnet prenatal, identificación, tarjeta del seguro o póliza), ropa y artículos de higiene para la madre, ropa y pañales para el bebé, y lo necesario para el acompañante. En muchos hospitales públicos de América Latina es necesario llevar suministros adicionales —pañales, suero fisiológico, ropita del bebé— que en los hospitales privados suelen estar provistos; consulta con tu institución con anticipación.

El plan de parto es un documento donde puedes expresar tus preferencias sobre el proceso del parto: quién te acompañará, posiciones que deseas intentar, preferencias sobre la analgesia, manejo del recién nacido (contacto piel con piel inmediato, inicio de la lactancia). En varios países de América Latina el derecho al acompañante de parto está reconocido por ley. Habla con tu ginecóloga sobre qué es posible en tu institución.

Si aún no te has inscrito en clases de psicoprofilaxis obstétrica, este es el momento. Estas clases cubren técnicas de respiración y relajación para el trabajo de parto, posiciones para el parto, lactancia materna y cuidados del recién nacido. Muchos hospitales públicos las ofrecen de forma gratuita.

Señales de inicio del trabajo de parto

El trabajo de parto se caracteriza por contracciones que se vuelven progresivamente más regulares, más largas, más intensas y más cercanas entre sí, y que no ceden al cambiar de posición ni con la hidratación. Pueden ir acompañadas del expulsivo del tapón mucoso (flujo espeso, mucoso, a veces con trazas de sangre rosa) o de la rotura de la bolsa (pérdida de líquido amniótico, que puede ser abundante y súbita o en pequeñas cantidades continuas).

Llama a tu ginecóloga o ve a urgencias de inmediato ante: sangrado vaginal importante, pérdida de líquido de color verde o marrón (posible presencia de meconio), contracciones regulares antes de las 37 semanas, reducción importante de los movimientos del bebé, fiebre, dolor de cabeza intenso o alteraciones visuales.

Conceptos clave

Parto a término – el nacimiento que ocurre entre las semanas 37 y 42 completas de gestación. Un parto antes de la semana 37 se considera prematuro; después de la semana 42, postérmino. Los bebés nacidos entre las semanas 37 y 38+6 se consideran a término temprano y pueden necesitar un seguimiento más cercano en el período neonatal.

Tapón mucoso – acúmulo de moco que sella el cuello uterino durante el embarazo y protege al bebé de infecciones. Su expulsión —un flujo espeso, mucoso, a veces con trazas de sangre rosa— puede ocurrir días o semanas antes del inicio del trabajo de parto. No siempre indica que el parto es inminente.

Rotura de membranas – la pérdida del líquido amniótico por ruptura de las membranas que envuelven al bebé. Puede ser abundante y súbita, o en pequeñas cantidades continuas. Anota la hora, el color y el olor, y contacta a tu ginecóloga de inmediato. Un líquido de color verde o marrón (meconio) requiere atención urgente.

Cardiotocografía (CTG) – registro simultáneo del latido cardíaco fetal y las contracciones uterinas mediante sensores externos. Se utiliza en el tercer trimestre para evaluar el bienestar del bebé, especialmente en embarazos de riesgo, embarazos prolongados o ante la reducción de movimientos fetales.

Inducción del parto – procedimiento médico que inicia artificialmente el trabajo de parto mediante medicamentos (oxitocina, prostaglandinas) o procedimientos mecánicos (amniotomía, catéter de Foley). Se indica cuando los beneficios de adelantar el parto superan los riesgos de continuar el embarazo, por ejemplo en embarazos postérmino, diabetes gestacional mal controlada o preeclampsia.

Preguntas frecuentes sobre el tercer trimestre de embarazo

¿Cuándo empieza exactamente el tercer trimestre?

La mayoría de los calendarios de embarazo sitúan el inicio del tercer trimestre en la semana 28, aunque algunos lo ubican en la semana 27. El tercer trimestre se extiende hasta el parto, que en un embarazo a término ocurre entre las semanas 37 y 42. Clínicamente, lo más relevante es que a partir de la semana 28 aumenta la frecuencia de los controles prenatales, el bebé entra en su fase de crecimiento más rápido y comienza la preparación activa para el parto.

¿Qué síntomas son normales en el tercer trimestre y cuáles requieren atención urgente?

Son frecuentes y normales en el tercer trimestre: acidez, falta de aire, dolor de espalda, presión pélvica, calambres en las piernas, hinchazón leve de pies y tobillos, micción frecuente, hemorroides, dificultad para dormir y contracciones de Braxton Hicks irregulares. Requieren atención médica urgente: hinchazón súbita de cara o manos, dolor de cabeza intenso, alteraciones visuales o zumbidos (posible preeclampsia); contracciones regulares antes de las 37 semanas; sangrado vaginal; pérdida de líquido amniótico; reducción importante de los movimientos del bebé; fiebre; o cualquier síntoma que se sienta muy diferente o preocupante.

¿Con qué frecuencia son las consultas prenatales en el tercer trimestre?

A partir de la semana 28, la frecuencia de las consultas suele aumentar. En muchos sistemas de salud de América Latina, las visitas pasan de mensuales a cada dos o tres semanas entre las semanas 28 y 36, y pueden volverse semanales en las últimas semanas. Si tienes factores de riesgo como hipertensión, diabetes gestacional o placenta previa, las visitas pueden ser más frecuentes e incluir controles adicionales como ecografías de crecimiento o cardiotocografías.

¿Cuándo debo tener lista la bolsa del hospital?

Se recomienda tener la bolsa del hospital lista a partir de la semana 35 o 36. Muchos bebés nacen entre las semanas 37 y 40, pero algunos pueden llegar antes. La bolsa debe incluir documentos médicos (carnet prenatal, identificación, tarjeta del seguro), artículos de higiene y ropa para la madre, ropa y pañales para el bebé. En muchos hospitales públicos de América Latina también es necesario llevar suministros adicionales; consulta con tu institución con anticipación qué necesitas aportar.

¿Cómo sé que el trabajo de parto ha comenzado?

El trabajo de parto se caracteriza por contracciones que se vuelven progresivamente más regulares, más largas, más intensas y más cercanas entre sí, y que no ceden al cambiar de posición ni con la hidratación. Pueden ir acompañadas del expulsivo del tapón mucoso (flujo espeso con trazas de sangre rosa) o de la rotura de la bolsa (pérdida de líquido amniótico). Si tienes contracciones regulares cada 5 minutos durante una hora, o si se rompe la bolsa, llama a tu ginecóloga o ve directamente al hospital.

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