En la semana 9 de embarazo ocurre un hito importante: el embrión completa el período embrionario y pasa a llamarse oficialmente feto. Esto no significa que el embarazo haya cambiado de riesgo, sino que la fase de formación de órganos ha concluido y comienza la fase de crecimiento y maduración. El feto mide aproximadamente 2,3 cm de longitud cráneo-rabadilla, comparable al tamaño de una aceituna. En cuanto a meses, la semana 9 corresponde aproximadamente a dos meses y una semana de embarazo.
Los síntomas del primer trimestre pueden seguir siendo muy intensos esta semana. Para algunas personas, las náuseas están en su punto máximo alrededor de las semanas 8 y 9. No siempre hay señales externas visibles del embarazo, pero internamente el desarrollo es extraordinario.
La semana 9 sigue a la semana 8 de embarazo y pertenece al primer trimestre. A continuación puedes leer sobre la semana 10 de embarazo, cuando la placenta comienza a asumir cada vez más la producción hormonal.
El feto mide alrededor de 2,3 cm de longitud cráneo-rabadilla, comparable al tamaño de una aceituna o una uva grande. La cabeza sigue siendo proporcionalmente grande en relación con el cuerpo, pero las proporciones irán cambiando progresivamente en las próximas semanas.
Los dedos de las manos y los pies están más definidos y se están separando; la membrana que los unía está desapareciendo. Los codos son claramente visibles y los brazos ya pueden doblarse con mayor amplitud. Las muñecas, las rodillas y los tobillos son reconocibles. El feto puede hacer movimientos espontáneos de los brazos y las piernas, aunque todavía son demasiado pequeños para sentirlos.
Los párpados están completamente cerrados y permanecerán así hasta el tercer trimestre. Las orejas externas siguen tomando forma. La lengua y los primeros dientes en su forma primitiva están desarrollándose. El sistema nervioso continúa maturando rápidamente. Si el feto es genéticamente masculino, los testículos han comenzado a desarrollarse internamente, pero el sexo todavía no puede determinarse en el ultrasonido.
Las náuseas y los vómitos pueden ser especialmente intensos esta semana. Si no estás pudiendo retener líquidos durante varias horas seguidas, no esperes a tu próxima cita: llama a tu ginecóloga o acude a urgencias ese mismo día. La deshidratación en el primer trimestre puede requerir hidratación intravenosa.
La congestión nasal es un síntoma sorprendente pero muy frecuente del embarazo. La rinitis del embarazo no es una infección: la causa el aumento del estrógeno y la progesterona, que dilatan los vasos sanguíneos de las mucosas nasales. Puede aliviarse con humidificadores de ambiente, lavados nasales con suero fisiológico y evitar el humo de tabaco. Si tienes fiebre o el moco es amarillo o verdoso, consulta con tu médica para descartar una infección.
Las encías pueden seguir siendo sensibles y sangrar al cepillarte. Esto también tiene causa hormonal. Cepíllate con cuidado dos veces al día y usa hilo dental; no dejes de hacerlo por miedo al sangrado, ya que la higiene dental durante el embarazo reduce el riesgo de periodontitis, que se ha asociado con partos prematuros.
Algunas personas notan cambios en la piel: puede volverse más grasa y aparecer acné, o por el contrario más suave y luminosa. Ambas reacciones son normales y responden a los cambios hormonales. Evita los productos que contengan retinoides (vitamina A derivada), ácido salicílico en concentraciones altas o hidroquinona durante el embarazo. Si tienes dudas sobre algún producto cosmético o medicamento dermatológico, consulta con tu ginecóloga.
Si aún no has tenido tu primera consulta prenatal, este es un buen momento para agendarla. El control prenatal en el primer trimestre incluye análisis de laboratorio, revisión de tu historial médico, discusión sobre el tamizaje del primer trimestre y, en muchos países de América Latina, un ultrasonido transvaginal.
Feto – el nombre que recibe el bebé en desarrollo a partir de la semana 9, una vez que el período embrionario ha concluido. Antes de esta semana se llama embrión. El cambio de nombre refleja que todos los órganos principales ya se han formado y que comienza la etapa de crecimiento y maduración.
Rinitis del embarazo (congestión nasal) – congestión nasal sin infección causada por los cambios hormonales del embarazo, especialmente el aumento del estrógeno. Puede aparecer en cualquier trimestre y mejora generalmente después del parto. Se maneja con suero fisiológico y humidificadores.
Gingivitis del embarazo – inflamación de las encías producida por el aumento de la progesterona, que hace los tejidos más sensibles a las bacterias de la placa dental. Las encías pueden sangrar al cepillarse. Una buena higiene dental y las revisiones con el dentista son fundamentales durante el embarazo.
Retinoides – derivados de la vitamina A (tretinoína, adapaleno, isotretinoína, retinol) utilizados en dermatología y en algunos cosméticos. No se deben usar durante el embarazo porque en dosis altas pueden causar malformaciones fetales. Si usas algún producto con retinoides, comunícalo a tu ginecóloga.
Período embrionario – las primeras 8 semanas de desarrollo, durante las cuales se forman todos los órganos y estructuras principales del cuerpo. Es el período de mayor vulnerabilidad a los teratógenos (sustancias que pueden causar malformaciones). A partir de la semana 9 comienza el período fetal.
En la semana 9 el embrión pasa a llamarse feto, marcando el fin del período embrionario. Los dedos de las manos y los pies son más definidos, los codos y las rodillas están diferenciados, y el sistema nervioso continúa desarrollándose activamente. El feto puede hacer pequeños movimientos espontáneos.
Sí. Las náuseas y los vómitos son muy comunes a las 9 semanas y para muchas personas están en su punto más intenso. Si no puedes retener líquidos durante varias horas, busca atención médica ese mismo día para evitar la deshidratación.
La congestión nasal en el embarazo, conocida como rinitis del embarazo, es causada por el aumento del estrógeno y la progesterona, que aumentan el flujo sanguíneo y hacen más sensibles las mucosas. No es una infección. Puede mejorar con humidificadores, lavados nasales con suero fisiológico y evitar el humo. Si tienes fiebre o el moco es amarillo o verde, consulta con tu médica.
La semana 9 corresponde aproximadamente a dos meses y una semana de embarazo. Recuerda que las semanas se cuentan desde el primer día de la última menstruación, por lo que el feto tiene en realidad unas 7 semanas de desarrollo real.
Busca atención inmediata ante sangrado vaginal abundante, dolor intenso en un lado del abdomen o la pelvis, dolor en la punta del hombro, mareo, desmayo, fiebre, o vómitos tan frecuentes que no puedes retener ningún líquido. Estos síntomas requieren evaluación urgente.