Semana 34 de Embarazo

Semana 34 de embarazo: masaje perineal, articulaciones y el EGB en el horizonte

En la semana 34 de embarazo el bebé mide entre 43 y 45 cm de longitud total y puede pesar entre 2,2 y 2,4 kilogramos, comparable al tamaño de una papaya grande. Los pulmones están casi maduros y la mayoría de los bebés nacidos a esta edad gestacional evolucionan muy bien con los cuidados neonatales modernos. En cuanto a meses, la semana 34 corresponde a aproximadamente ocho meses y dos semanas de embarazo.

La semana 34 sigue a la semana 33 de embarazo y pertenece al tercer trimestre. A continuación puedes leer sobre la semana 35 de embarazo, cuando se realiza el cultivo del Estreptococo del Grupo B y el bebé está casi listo para nacer.

Tu bebé en la semana 34

El bebé mide entre 43 y 45 cm y pesa entre 2,2 y 2,4 kilogramos. La grasa subcutánea continúa acumulándose y el cuerpo adquiere las proporciones redondeadas características del recién nacido. El vérnix caseosa —la capa protectora blanca y cremosa que recubre la piel— comienza a disminuir, aunque muchos bebés llegan al mundo con cantidades variables de este recubrimiento protector.

Los pulmones están muy próximos a la madurez completa: la producción de surfactante es suficiente para que la mayoría de los bebés nacidos a las 34 semanas puedan respirar con apoyo mínimo. El sistema inmune ha recibido anticuerpos maternos a través de la placenta. El bebé puede abrir y cerrar los ojos con facilidad, reconoce la voz materna y tiene reflejos bien desarrollados de succión y deglución.

Tu cuerpo y los síntomas en la semana 34

El dolor de caderas, la sínfisis del pubis y las articulaciones pélvicas puede intensificarse. La relaxina, la hormona que prepara las articulaciones para el parto, alcanza sus niveles más altos en las últimas semanas del tercer trimestre. Esto provoca una laxitud ligamentosa que puede hacer que las caderas duelan al caminar, subir escaleras, girar en la cama o separar las piernas. La fisioterapia pélvica, el uso de un cinturón de maternidad y evitar los movimientos asimétricos de las caderas (como cruzar las piernas o subir un pie más que el otro) pueden ayudar.

La presión pélvica puede ser intensa si el bebé ha comenzado a encajarse. Simultáneamente, muchas personas notan que respiran un poco mejor: cuando el bebé desciende, el diafragma recupera espacio. La micción frecuente puede intensificarse por la mayor presión sobre la vejiga.

Los calambres nocturnos, el dolor de espalda, las contracciones de Braxton Hicks, la acidez, las hemorroides y la dificultad para dormir continúan siendo frecuentes. Busca atención urgente ante contracciones regulares antes de las 37 semanas, pérdida de líquido, sangrado, hinchazón súbita o reducción de movimientos.

Masaje perineal: qué es, cómo hacerlo y cuándo empezar

El masaje perineal es un ejercicio de estiramiento manual del periné —el tejido entre la vagina y el ano— que tiene como objetivo preparar esa zona para la distensión que ocurre durante el expulsivo. La evidencia científica muestra que su práctica regular a partir de las semanas 34 a 36, en primigestas (mujeres que paren por primera vez), reduce el riesgo de desgarros perineales graves (grado 3 y 4) y la necesidad de episiotomía.

Cuándo empezar: a partir de la semana 34, dos o tres veces por semana, durante 5 a 10 minutos por sesión.

Cómo hacerlo: lávate las manos con agua y jabón. Usa un lubricante seguro: aceite de almendras dulces, aceite de coco, aceite de oliva o un lubricante a base de agua. Siéntate o recuéstate en una posición cómoda, con las rodillas flexionadas. Introduce los pulgares unos 3 a 4 cm dentro de la vagina y ejerce una presión suave y sostenida hacia abajo (hacia el recto) y hacia los lados durante 60 a 90 segundos, hasta sentir una ligera sensación de estiramiento o ardor leve —similar a lo que sentirás durante el expulsivo—. Mantén esa presión sin que duela de forma intensa.

Quién no debería hacerlo: si tienes placenta previa, vaginosis bacteriana activa u otra infección vaginal, o si tu ginecóloga te ha indicado evitar la penetración vaginal. Consúltale antes de empezar si tienes dudas.

Qué puedes hacer en la semana 34

  • Empieza el masaje perineal. Dos o tres veces por semana, a partir de esta semana. La evidencia más sólida es para primigestas, pero también puede ser beneficioso en multíparas con antecedente de desgarro grave. Pregunta a tu ginecóloga si tienes dudas sobre la técnica.
  • Habla con tu ginecóloga sobre el cultivo del EGB. El cultivo del Estreptococo del Grupo B se realiza habitualmente entre las semanas 35 y 37. Pregunta cuándo se programará en tu caso y qué implica un resultado positivo.
  • Inicia los trámites finales de la licencia de maternidad. En muchos países de América Latina, la licencia prenatal puede iniciarse entre las semanas 34 y 36. Verifica los plazos con tu empleador y seguridad social (IMSS, EPS, ANSES, AFP, EsSalud) para evitar contratiempos.
  • Cuida las caderas y la pelvis. Evita los movimientos asimétricos: no cruces las piernas, entra y sal del coche con las piernas juntas, y usa una silla firme con respaldo. Si el dolor articular es limitante, consulta a un fisioterapeuta especializado en embarazo.
  • Confirma el acompañante de parto y el transporte al hospital. Asegúrate de que tu acompañante tiene los datos de la maternidad, el número de tu ginecóloga y sabe cómo llegar al hospital de noche. Revisa también si necesitas hacer un pre-registro en tu institución.

Conceptos clave

Masaje perineal – técnica de estiramiento manual del tejido perineal (entre la vagina y el ano) que se practica a partir de las semanas 34 a 36 para preparar el periné para el expulsivo. La evidencia científica muestra que reduce el riesgo de desgarros graves y episiotomías en primigestas. Se realiza con los pulgares dentro de la vagina, ejerciendo presión suave hacia abajo y los lados durante 60 a 90 segundos, dos o tres veces por semana.

Periné – el tejido muscular y cutáneo que se encuentra entre la vagina y el ano. Durante el expulsivo, el periné debe distenderse para permitir el paso de la cabeza del bebé. Los desgarros perineales durante el parto se clasifican del grado 1 (superficial, no requiere sutura) al grado 4 (lesión del esfínter anal interno). El masaje perineal prenatal busca preparar este tejido para reducir el riesgo de desgarros graves.

Estreptococo del Grupo B (EGB) – bacteria que coloniza de forma normal el tracto digestivo y vaginal de aproximadamente el 15 al 30 % de las mujeres embarazadas. No causa síntomas en la madre, pero puede transmitirse al recién nacido durante el parto y causar infecciones graves. Su detección mediante cultivo vaginal y rectal entre las semanas 35 y 37 permite administrar antibióticos profilácticos durante el trabajo de parto si el resultado es positivo.

Relaxina y laxitud articular en el tercer trimestre – la relaxina es una hormona que alcanza sus niveles más altos en el tercer trimestre y tiene como función preparar las articulaciones pélvicas para el parto, aumentando la laxitud de los ligamentos. Esto puede causar dolor en las caderas, la sínfisis del pubis y las articulaciones sacroilíacas, especialmente al caminar, subir escaleras o girar en la cama. La fisioterapia pélvica y el cinturón de maternidad ayudan a estabilizar estas articulaciones.

Vérnix caseosa – la capa protectora blanca y cremosa que recubre la piel del feto. Está formada por células epiteliales descamadas, lanugo y secreciones sebáceas. Protege la piel del feto del contacto prolongado con el líquido amniótico. Comienza a disminuir en las últimas semanas del embarazo. Cuando el bebé nace, los restos de vérnix se dejan sobre la piel en muchos protocolos modernos porque actúan como hidratante natural y barrera antimicrobiana.

Preguntas frecuentes sobre la semana 34 de embarazo

¿Realmente funciona el masaje perineal para evitar desgarros?

Sí, existe evidencia científica que respalda su eficacia. La práctica regular del masaje perineal a partir de las semanas 34 a 36 reduce el riesgo de desgarros graves (grado 3 y 4) y la necesidad de episiotomía en primigestas (mujeres que paren por primera vez). El beneficio es menor en multíparas que no tuvieron desgarro grave en partos anteriores, aunque puede ser útil si hubo antecedente de desgarro importante. La técnica correcta implica usar lubricante, presión suave hacia abajo y los lados durante 60 a 90 segundos, dos o tres veces por semana.

¿Qué significa que el cultivo del EGB es positivo? ¿Debo tratarme durante el embarazo?

Un resultado positivo en el cultivo del EGB (Estreptococo del Grupo B) significa que eres portadora de esta bacteria en el tracto vaginal o rectal, lo cual ocurre en el 15 al 30 % de las mujeres embarazadas sanas. No requiere tratamiento durante el embarazo: ser portadora no es una infección ni indica ninguna enfermedad. Lo que sí implica es que durante el trabajo de parto recibirás antibióticos intravenosos (penicilina o ampicilina) para proteger al bebé del contagio durante el nacimiento.

¿Por qué me duelen tanto las caderas y la pelvis a las 34 semanas?

El dolor en las caderas, la sínfisis del pubis y las articulaciones pélvicas es muy frecuente en el tercer trimestre. La causa es la relaxina, una hormona que alcanza sus niveles más altos en estas semanas y que prepara los ligamentos y articulaciones para el parto haciéndolos más laxos. Esta laxitud provoca inestabilidad articular que puede ser dolorosa, especialmente al caminar, subir escaleras, girar en la cama o separar las piernas. La fisioterapia pélvica especializada en embarazo, el uso de un cinturón de maternidad y evitar los movimientos asimétricos suelen ayudar.

¿Cuándo debo iniciar los trámites de la licencia de maternidad?

Depende del país y del sistema de salud. En México, el IMSS otorga 42 días antes del parto y 42 días después; los trámites deben iniciarse con al menos 4 semanas de anticipación. En Colombia, la licencia de maternidad es de 18 semanas y los trámites con la EPS se inician cerca de la semana 34-36. En Argentina, la licencia prenatal obligatoria comienza 45 días antes de la fecha probable de parto (aproximadamente la semana 34); los trámites con ANSES deben iniciarse antes. En Chile, la licencia prenatal comienza 6 semanas antes del parto (semana 34). Verifica con tu empleador y seguridad social los plazos exactos.

¿Cómo sé si el bebé ya está encajado a las 34 semanas?

A las 34 semanas el encajamiento es posible pero no universal, especialmente en primíparas. Los signos que lo sugieren incluyen mayor presión pélvica y perineal, necesidad de orinar con más frecuencia, y en algunos casos una sensación de que la barriga 'ha bajado' o que respiras un poco mejor. Sin embargo, el encajamiento solo puede confirmarse mediante palpación abdominal o ecografía. No es motivo de alarma si el bebé todavía no ha descendido a las 34 semanas.

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