En la semana 28 de embarazo comienzas oficialmente el tercer trimestre. El bebé mide entre 37 y 40 cm de longitud total y puede pesar entre 1 y 1,1 kilogramos, comparable al tamaño de un coco pequeño. La piel es cada vez menos transparente, los rasgos faciales están bien definidos y los movimientos pueden sentirse con más fuerza. En cuanto a meses, la semana 28 corresponde a aproximadamente siete meses de embarazo.
La semana 28 sigue a la semana 27 de embarazo y pertenece al tercer trimestre. A continuación puedes leer sobre la semana 29 de embarazo, cuando el bebé sigue ganando peso y comienza la preparación práctica para el parto.
El bebé mide entre 37 y 40 cm y pesa entre 1 y 1,1 kilogramos. La grasa subcutánea continúa acumulándose y la piel adquiere un tono más uniforme y menos translúcido. Los ojos abren y cierran con facilidad y responden a cambios de luz. El bebé reconoce voces familiares y puede reaccionar a sonidos fuertes con movimientos o cambios en el ritmo cardíaco.
Una novedad que muchas personas empiezan a notar en estas semanas: el hipo fetal. Se percibe como una serie de pequeñas sacudidas rítmicas y repetitivas, claramente distintas a las patadas o los giros habituales del bebé. Es completamente normal: es el resultado de la contracción del diafragma fetal mientras el bebé practica los movimientos de respiración y traga líquido amniótico. Puede ocurrir varias veces al día y es señal de maduración del sistema nervioso central.
Los pulmones continúan produciendo surfactante y su maduración avanza. Si el bebé naciera en esta semana con atención neonatal intensiva especializada, las posibilidades de supervivencia son significativamente mejores que en semanas anteriores, aunque siguen siendo necesarios cuidados especializados. Cada semana adicional de gestación reduce el riesgo de complicaciones respiratorias y neurológicas.
La acidez y el reflujo pueden intensificarse a medida que el útero desplaza el estómago hacia arriba. Las comidas pequeñas y frecuentes, masticar despacio, evitar acostarse hasta dos horas después de comer y dormir con la cabecera ligeramente elevada pueden aliviar los síntomas. Si la acidez es muy intensa o frecuente, consulta a tu ginecóloga sobre opciones seguras durante el embarazo.
La falta de aire puede ser más pronunciada. El útero sigue ascendiendo y presiona el diafragma, reduciendo la capacidad pulmonar percibida. Mantener una postura erguida y realizar actividad física moderada ayuda. Hacia el final del embarazo, cuando el bebé desciende hacia la pelvis, la presión sobre el diafragma disminuirá y respirarás con más facilidad.
Es posible que los senos comiencen a gotear calostro con más frecuencia. Puedes usar discos absorbentes en el sostén si el goteo te incomoda. La ausencia de goteo tampoco indica ningún problema para la lactancia.
La hinchazón leve de pies y tobillos, el dolor de espalda, los calambres nocturnos, las hemorroides y las contracciones de Braxton Hicks siguen siendo síntomas comunes. Tu presión arterial, peso y orina serán monitorizados en cada consulta. Busca atención urgente ante hinchazón súbita de cara o manos, dolor de cabeza intenso, alteraciones visuales, sangrado, pérdida de líquido o reducción de los movimientos del bebé.
En la semana 28, muchos bebés aún no están en posición cefálica (cabeza abajo). La posición podálica (de nalgas o pies) o transversa (horizontal) es frecuente y completamente normal en este momento. La mayoría de los bebés se orientan cabeza abajo de forma espontánea entre las semanas 32 y 36, cuando el espacio disponible dentro del útero se reduce y la cabeza —la parte más pesada— tiende a descender hacia la pelvis.
Tu ginecóloga comenzará a evaluar la presentación con más atención a partir de las semanas 32 a 34. Si cerca de la semana 36 el bebé continúa en posición podálica, se valorarán las opciones disponibles, como la versión cefálica externa o la planificación del tipo de parto.
Hipo fetal – serie de contracciones rítmicas del diafragma fetal que se perciben como pequeñas sacudidas repetitivas y regulares, distintas a los movimientos habituales. Es normal y señal de maduración neurológica. Puede ocurrir varias veces al día. Si dura más de 20 minutos de forma muy frecuente e inusual, puedes mencionárselo a tu ginecóloga, aunque en la gran mayoría de los casos no representa ningún problema.
Presentación fetal – la parte del cuerpo del bebé orientada hacia el canal del parto. La presentación cefálica (cabeza abajo) es la ideal para el parto vaginal. La presentación podálica (de nalgas o pies) puede requerir una versión cefálica externa o una planificación de cesárea. En la semana 28 aún es completamente normal que el bebé no esté en posición cefálica.
Versión cefálica externa (VCE) – procedimiento médico que intenta girar al bebé desde la posición podálica a la cefálica mediante presión manual sobre el abdomen materno. Se realiza habitualmente entre las semanas 36 y 37, con monitorización continua del bienestar fetal. Tiene una tasa de éxito aproximada del 50 al 60 %.
Prueba de Coombs indirecta – análisis de sangre que detecta anticuerpos contra los glóbulos rojos Rh positivos en la sangre materna. Se realiza en personas con Rh negativo antes de administrar la inmunoglobulina anti-D para confirmar que no ha habido sensibilización previa. Si la prueba es negativa, se procede con la inyección.
Calostro – el primer líquido que producen los senos antes de que aparezca la leche madura. Es espeso, de color amarillento o transparente, y muy rico en anticuerpos, proteínas y factores de crecimiento. Puede comenzar a salir espontáneamente en el segundo o tercer trimestre. El calostro es el alimento ideal para el recién nacido en los primeros días de vida.
Al comenzar el tercer trimestre, los cambios más relevantes son: la frecuencia de las consultas prenatales aumenta (de mensuales a cada 2 o 3 semanas), el bebé entra en su fase de crecimiento más rápido (puede ganar hasta 200 gramos por semana), y comienzan a discutirse de forma más activa la preparación para el parto, la bolsa del hospital y las señales del trabajo de parto. Si tienes Rh negativo, es también el momento de confirmar o recibir la inyección anti-D.
El hipo fetal son movimientos rítmicos y repetitivos del bebé causados por las contracciones del diafragma fetal, igual que el hipo en adultos. Se perciben como pequeñas sacudidas regulares, distintas a las patadas o los giros habituales, y pueden ocurrir varias veces al día. Son completamente normales y señal de maduración del sistema nervioso. En la gran mayoría de los casos no representan ningún problema. Si duran más de 20 minutos de forma muy frecuente e inusual, puedes mencionárselo a tu ginecóloga.
Sí. Si tienes sangre Rh negativa y no has tenido una sensibilización previa, la inyección de inmunoglobulina anti-D (Rhogam) se administra habitualmente entre las semanas 28 y 32. Previene que tu sistema inmune produzca anticuerpos contra la sangre Rh positiva del bebé, protegiendo este embarazo y los futuros. Si aún no tienes la cita programada, llama a tu ginecóloga esta semana. Después del parto, si el bebé resulta Rh positivo, se administra una segunda dosis.
En la semana 28 muchos bebés aún no están en posición cefálica (cabeza abajo). La posición podálica (de nalgas o pies) o transversa (horizontal) es frecuente y normal en este momento porque el bebé sigue teniendo espacio para moverse. La mayoría se orientan cabeza abajo entre las semanas 32 y 36. Si en la semana 36 el bebé continúa en posición podálica, tu ginecóloga evaluará las opciones disponibles, como la versión cefálica externa.
Sí. El calostro —el primer líquido que producen los senos antes de la leche— puede comenzar a salir espontáneamente en cualquier momento del segundo o tercer trimestre. Es un líquido espeso y de color amarillento o transparente, completamente normal. Que no haya goteo visible tampoco indica ningún problema para la lactancia futura. No es necesario estimular los pezones ni extraer calostro durante el embarazo a menos que tu ginecóloga te lo indique específicamente.