En la semana 22 de embarazo el feto mide aproximadamente entre 27 y 28 cm de longitud total y puede pesar alrededor de 430 gramos, comparable al tamaño de una mazorca de maíz. El oído está completamente formado y el bebé puede responder a sonidos del exterior. El cabello de la cabeza, las cejas y las pestañas están presentes. Los ciclos de sueño se están organizando con fases de sueño activo y tranquilo bien diferenciadas. En cuanto a meses, la semana 22 corresponde aproximadamente a cinco meses y medio de embarazo.
La semana 22 sigue a la semana 21 de embarazo y pertenece al segundo trimestre. A continuación puedes leer sobre la semana 23 de embarazo, cuando los movimientos fetales son más nítidos y la viabilidad comienza a ser un concepto relevante.
El feto mide entre 27 y 28 cm de longitud total y pesa aproximadamente 430 gramos. El oído interno está completamente formado y el bebé puede oír y responder a sonidos del entorno: la voz de la madre, los latidos del corazón, los ruidos de la digestión, la música y los sonidos externos. Los sonidos fuertes y repentinos pueden provocar movimientos o una respuesta de sobresalto perceptible desde el exterior.
El cabello de la cabeza, las cejas y las pestañas son visibles. La piel sigue siendo delgada y arrugada, pero el vérnix caseosa la protege del líquido amniótico. El páncreas está produciendo insulina e iniciando la producción de otras hormonas. El hígado y el bazo participan activamente en la producción de células sanguíneas.
El sueño fetal incluye ya fases de sueño REM (sueño activo, con movimientos oculares rápidos) y sueño no REM (sueño tranquilo). Las fases de sueño activo pueden percibirse como períodos de actividad intensa seguidos de quietud.
El aumento de peso es más notorio y la barriga crece semana a semana. El cambio en el centro de gravedad puede afectar el equilibrio y la postura. Elige calzado estable con suela antideslizante y muévete con cuidado en superficies irregulares o mojadas.
El cabello puede sentirse más grueso y con más volumen durante el embarazo. Las hormonas prolongan la fase de crecimiento del cabello y reducen su caída normal. Este efecto es temporal: en los meses posteriores al parto, el cabello retenido suele caer en mayor cantidad (efluvio telógeno posparto), lo que puede alarmar pero es completamente reversible.
La hinchazón leve en pies y tobillos al final del día es frecuente y generalmente benigna. Elevar los pies, mantenerse activa, usar medias de compresión si tu ginecóloga te las recomienda y evitar periodos prolongados de pie puede ayudar. La hinchazón súbita de cara, manos o piernas, acompañada de dolor de cabeza intenso, alteraciones visuales, zumbidos en los oídos o dolor en la parte superior del abdomen son señales de alarma de preeclampsia que requieren atención médica inmediata.
Pueden aparecer o intensificarse las manchas oscuras de la piel (melasma), las venas más visibles, el dolor de espalda, la congestión nasal y los cambios de humor. El estrés emocional es también frecuente: el embarazo puede ser una etapa de muchos cambios vitales. Si sientes ansiedad persistente, tristeza o dificultad para dormir, coméntaselo a tu ginecóloga; el apoyo psicológico durante el embarazo es parte del cuidado prenatal integral.
Sueño REM fetal – fase de sueño activo del feto caracterizada por movimientos oculares rápidos y pequeños movimientos corporales. Aparece en el segundo trimestre y se cree que tiene un papel en el desarrollo del sistema nervioso. El feto alterna entre sueño REM, sueño tranquilo y períodos de vigilia.
Efluvio telógeno posparto – la caída de cabello que ocurre en los meses posteriores al parto (generalmente entre los 2 y los 6 meses) como consecuencia de la liberación del cabello cuyo crecimiento fue prolongado artificialmente por las hormonas del embarazo. Es temporal, completamente normal y no indica ninguna enfermedad. El cabello se recupera gradualmente en los meses siguientes.
Preeclampsia – complicación del embarazo caracterizada por presión arterial elevada y daño orgánico (principalmente en los riñones), que aparece a partir de la semana 20. Sus señales de alarma incluyen hinchazón súbita de cara o manos, dolor de cabeza intenso, alteraciones visuales, zumbidos y dolor en la parte superior del abdomen. Requiere atención médica urgente. Es más frecuente en el primer embarazo, en embarazos múltiples, en personas con hipertensión previa y en mujeres con diabetes.
Edema en el embarazo – la acumulación de líquido en los tejidos que causa hinchazón, especialmente en pies, tobillos y manos. Un edema leve y simétrico al final del día es frecuente y generalmente benigno. Un edema súbito, asimétrico o que afecta la cara o las manos, especialmente si viene acompañado de otros síntomas, debe evaluarse urgentemente.
Estimulación prenatal auditiva – la exposición del feto a sonidos del exterior, incluyendo la voz materna, la música y el entorno, a partir del segundo trimestre. Aunque no hay evidencia sólida de que la estimulación prenatal mejore el desarrollo cognitivo, hablarle al bebé es una forma natural de fomentar el vínculo prenatal y familiarizarle con los sonidos que reconocerá después del nacimiento.
En la semana 22 el bebé crece rápidamente, el oído está bien desarrollado y puede responder a sonidos del interior y el exterior. El cabello, las cejas y las pestañas continúan creciendo, y los ciclos de sueño activo y tranquilo están más organizados.
Sí. A las 22 semanas el oído fetal está lo suficientemente desarrollado para responder a sonidos del exterior, incluyendo la voz de la madre, la música y los ruidos ambientales. Los sonidos fuertes y repentinos pueden provocar movimientos o una respuesta de sobresalto. Hablarle, leerle o cantarle al bebé es una forma de estimulación prenatal que puede fomentar el vínculo afectivo.
La semana 22 corresponde aproximadamente a cinco meses y medio de embarazo. Estás avanzando bien por el segundo trimestre.
Una hinchazón leve en los tobillos y pies, especialmente al final del día, es común y generalmente inofensiva. Sin embargo, la hinchazón súbita de cara, manos o piernas, acompañada de dolor de cabeza intenso, alteraciones visuales o dolor en la parte superior del abdomen, puede ser señal de preeclampsia y requiere atención médica urgente.
Sí. Las hormonas del embarazo prolongan la fase de crecimiento del cabello y reducen la caída normal, por lo que el cabello puede sentirse más grueso y con más volumen. Después del parto, esta caída retenida suele producirse en los meses siguientes, lo que se conoce como efluvio telógeno posparto. Es temporal y el cabello se recupera.